Pedrosa del Príncipe, Parmo y Vega

Pedrosa del Príncipe, Parmo y Vega
Todo lo que debes saber sobre Pedrosa

viernes, 13 de julio de 2018

Las Mutualidades Escolares


Las mutualidades escolares se regularon por R.D. de 7 de julio de 1911, hace más de cien años, para inculcar y difundir la previsión popular, -el ahorro- en las etapas iniciales de la vida. Las autoridades del Ministerio de Educación (entonces Ministerio de Instrucción Pública) buscaban «advertir a los niños de la importancia de no dejarse seducir por los halagos, sino proceder conforme a los cálculos aritméticos». En la retórica de la época, el ahorro no se presentaba como una virtud, sino como «un semillero de virtudes». La idea es que los niños hicieran unas aportaciones de unos diez céntimos semanales, para capitalizar dichos ahorros y disponer de ellos a la edad de 20 ó 25 años, cuando «de verdad hacen falta para la vida»; también los propios niños llevaban los libros de cuentas para evitar gastos a las propias mutualidades.

Antecedentes de las Cajas de Ahorro, cada pueblo tenía su Mutualidad, y los nombres variaban según las regiones, en Castilla por norma general los nombres no eran demasiado imaginativos, solían referirse al patrón o patrona de la localidad, sin embargo encontramos una notable precisamente en Pedrosa, cuya mutualidad –que debía inscribirse en 1921 en el Registro especial del Ministerio- lleva por nombre «Hormiguero Infantil», una denominación muy similar a la de Villarreal de Álava, «Hormiguita Previsora», aunque poco común y que emociona solo de leerlo, y pensar en esos niños (o más bien en sus padres) ahorrando unos céntimos en aquella época de miseria y emigración forzosa a América, en la que ni siquiera existía la Seguridad Social.



Las Mutualidades se expandieron sobre todo por Levante y Cataluña (no así por Galicia), donde encontramos nombres tan evocadores como «La Virtud del Ahorro» a la mutualidad de Villalba de los Arcos (Tarragona); «La Cajita Dorada» en Rabós (Gerona); «La Hucha de San Jorge», en Cedó (Lérida); «La Bolsita de San Antonio» en Ribas de Fresser (Gerona); «El Grano de Mostaza» en Maspujols (Tarragona); «La Precavida Niñez» en Naves, Asturias; «Hucha Escolar» en Viso del Marqués (Ciudad Real) o «La Economía Infantil» en Torres del Obispo (Huesca). La lista sería interminable, aunque llaman la atención algunos nombres patrióticos de mutualidades vascas, como «Viva España» de Orio (Guipúzcoa) o «Soy Español» de Mundaca (Vizcaya). También hay nombres dedicados a benefactores y alcaldes; me encanta el de la mutualidad de la minúscula población de Llusá, en Lérida, «La Argentinita», probablemente dedicado a la mejor bailaora de flamenco de la época, hija de inmigrantes españoles en Argentina, de ahí su apodo.

Las Escuelas mixtas de Pedrosa, que hoy hacen la función de Ayuntamiento, se debieron inaugurar en el curso 1933/34. En el Diario de Burgos de 18/07/1933 se recoge una agria denuncia firmada por Marbet (corresponsal en Castrojeriz) donde se declara que las obras del grupo escolar se iniciaron en 1929, pero que a dicha fecha aún «los niños tienen que hacinarse en locales indecorosos, en los que toda incomodidad tiene su asiento y a los que la Higiene y la Pedagogía tienen que rechazar enérgicamente». En efecto, el proyecto para la construcción de nueva planta para escuelas unitarias, había sido aprobado en octubre de 1928 con un presupuesto de 79.998 pesetas, de las que el Estado subvencionaba el 75%. Por lo tanto, el edificio de las Escuelas pertenece a la arquitectura de la Belle Époque, y pronto cumplirá su centenario.



martes, 20 de febrero de 2018

Arenillas de Riopisuerga y su cerca medieval



Observo con interés que se están llevando a cabo obras en Arenillas de Riopisuerga para la puesta en valor de su antigua muralla de tapial, sobre la que se ha realizado una intervención arqueológica en 2017. Los trabajos se centraron en la única puerta conservada de la cerca o muralla, situada al noroeste del casco urbano, y en relación con la iglesia extramuros de Santa María. Esta puerta mantiene en gran medida su forma original, levantada completamente en tapial mediante cajones de encofrado de tierra compactada. Su planta primitiva en H conforma sendos portalones techados a uno y otro lado de la hoja de la puerta, que posiblemente fue doble. En la época barroca se le añadieron algunos elementos decorativos, como una hornacina que hasta fechas recientes albergó una imagen gótica de la Virgen.



A partir de los materiales hallados en el sondeo, se dató su construcción en el siglo XIV, seguramente motivada por las diferentes crisis del momento, como la guerra civil entre Pedro I y Enrique de Trastámara, o la llegada de la peste negra. La muralla de Arenillas llegó a contar con hasta siete puertas, no todas de tierra.

Símbolo eclesiástico en C/ Santa Cristina, de Pedrosa

Las villas más importantes de la comarca, como Castrojeriz y Astudillo se encontraban amuralladas, vestigios que han llegado hasta nuestros días, y que son bien visibles. El derribo de un viejo inmueble en la villa castreña, descubrió recientemente los restos de una puerta medieval, junto a la muralla.

Sostengo la tesis de que en Pedrosa del Príncipe también debió existir una cerca medieval, tal vez similar a la de Arenillas (pues ambos pueblos, además de encontrarse próximos, tienen y tuvieron una población similar), apoyando el razonamiento en tres bases:

1       *   La toponímica, pues todavía se conserva el nombre de calle Extramuros, que iría paralela al lienzo oriental del pueblo, el que mira a Castrojeriz. La calle interior, precisamente se llama de Oriente. Hay que recordar que Pedrosa era el solar de origen de Juan Fernández de Hinestrosa, valido del rey Pedro I hacia la mitad del siglo XIV (falleció en el campo de batalla Juan Fernández en 1359).
2   * La imagen atribuida a Santa Cristina o a alguna virgen protectora, encastrada en los robustos muros de la que fue antigua casa consistorial, en la calle del mismo nombre (sobre el local de la Asociación Cultural Donde Goyo), que bien puede proceder de la puerta principal del arco de entrada a la villa.



1       *  El libro de nacimientos de Pedrosa, que recoge en una de sus anotaciones el abandono de un neonato «a las cercas de esta villa, sin cédula ninguna». Ocurrió el 28 de marzo de 1842, y el niño fue bautizado con el nombre del santo titular de la iglesia parroquial, y con el apellido correspondiente a los expósitos: Esteban Santamaría. Le apadrinó el organista.




 

viernes, 9 de febrero de 2018

Castañares



En el barrio de Castañares (277 habitantes) encontramos sendos monumentos al despilfarro desarrollista a la entrada y a la salida del pueblo. Viniendo de Burgos, tras pasar El Soto, un terreno urbanizado con maleza de proporciones amazónicas nos saluda recordándonos que esa promoción (como la de Villímar de que hablábamos en otro post) nunca se llevo a cabo por la quiebra de la sociedad. A la salida, y ya a la altura de San Medel, los vestigios del Parque Tecnológico que aspiraba a ser el mayor de la región, con una superficie de 124 hectáreas, y cuyas últimas actuaciones datan de 2010, es posible que si nadie lo remedia se convierta en breve en una curiosidad arqueológica.

El también barrio jacobeo de Castañares dedica su iglesia a San Quirico y Santa Julita, y destaca en varios kilómetros a la redonda por la columna de humo de su fábrica de aglomerados, que recientemente cambió de propietarios.


Iglesia de Castañares (extraída de www.archiburgos.es )

En marzo de 1887 recogía La Fidelidad Castellana los sacrilegios ocasionados en la iglesia de Castañares y de otras localidades limítrofes, cuando con motivo del entierro de la sardina, «se colocó una sardina sobre una cruz, incensando y asperjando con elementos litúrgicos»; si bien se demostró que fue todo una farsa y que –como ocurre actualmente en Carnaval- no se mancilló ningún elemento de la Iglesia, el reportero pedía con vehemencia la «extinción de las fiestas paganas», lo que afortunadamente nunca se llevará a cabo.

También el Diario de Burgos da cuenta de un suceso luctuoso, acaecido en marzo de 1905, cuando es apresado Lázaro Cubillo, de 36 años, con el aspecto de un vagabundo que se expresa con soltura, acusado del asesinato del alcalde de Castañares, don Ciriaco Ibeas y de heridas a su cuñado, don Lorenzo Duque. Los hechos tuvieron lugar en la taberna, y el acusado dijo actuar en propia defensa.