Pedrosa del Príncipe, Parmo y Vega

Pedrosa del Príncipe, Parmo y Vega
Todo lo que debes saber sobre Pedrosa

lunes, 8 de julio de 2013

Las Tribulaciones de La Torre

La pomposa denominación del lugar de Torrecitores del Enebral, se apocopa en toda la comarca Arlanza como "La Torre". Para ello mucho tiene que ver el ostentoso torreón del siglo XIV, que domina los infinitos campos de cereal del cercano Cerrato palentino.

En Torrecitores se dan cita el día dos de julio de cada año (actualmente el primer domingo de este mismo mes) peregrinos, ofrecidos y gente curiosa de toda la comarca, en una romería muy poco convencional, que tiene más de milagrería o idolatría, que del puro hecho religioso o devocional. Y para ello no hay más que ver los abundantes exvotos que jalonan la pequeña ermita de la Virgen de las Tribulaciones y Paz Interior. Una talla que es sacada en procesión junto a las cruces y pendones, y a un pequeño San Miguel o San Miguelito, que con una mano sujeta la balanza de la justicia, mientras que con la otra alancea sin piedad al demonio, que se retuerce bajo la sobrenatural fuerza del arcangelillo justiciero.


Quizá la romería de La Torre fuera una procesión más del calendario nacional, tan pródigo en estas manifestaciones, casi tantas como núcleos humanos, si no fuera porque uno de los estandartes no es otro que el de la enérgica reina consorte Isabel de Farnesio, noble y elevadísima cofrade de origen parmesano, que matrimonió con Felipe V y parió al ilustrado Carlos III, que promovería obras públicas que poco tenían que ver con estos ritos cuya raíz se pierde en los albores del paganismo.

Y es que las mismas imágenes que nos escandalizan cuando en las procesiones rocieras se coge en volandas a los niños para pasarles bajo el manto de la virgen, se repiten -a menor escala- en este olvidado rincón de Castilla, a donde acuden (o acudían) los "ofrecidos" completamente descalzos, y algunos arrodillados como agradecimiento por el cumplimiento de una promesa; o donde se izan a los infantes para que la gracia protectora de la Virgen de las Tribulaciones les libre de enfermedades y aojamientos.


Los más devotos se agarran con fuerza a la carroza de la Virgen, mientras que otros esperan con paciencia su turno hasta el final de la romería para pasar por el manto de la Virgen los objetos más diversos: una flor, el bolso, un libro de texto, un ordenador portátil... lo más común es pasar una cartera con dinero, como si éste fuera a multiplicarse por la intercesión divina.

Al menos, la procesión anual atrae y anima por un día a paisanos y visitantes, que se toman un vermú en el cásico chamizo-cochera, mientras la orquesta interpreta pasodobles y los pícaros almendreros hacen sonar ruidosamente su bote con los dados cargados, "¡arriba que levanto!".

(Más información en mi libro "Arlanza Mágica y Embrujada")

lunes, 4 de febrero de 2013

Museo del Libro de Burgos

Fadrique Alemán no procedía de Germania, ni se llamaba Fadrique, casi con total seguridad era oriundo de Basilea, en Suiza, y se hacía llamar Friedrich Biel. Cosas de la vida, como Fadrique Alemán –su nombre castellanizado-, publicó en 1499 en Burgos la Tragicomedia de Calisto y Melibea, obra cumbre del autor Fernando de Rojas, en su imprenta de Burgos. La obra pasó a la Historia de la literatura universal con el nombre de La Celestina.
Fadrique, o Friedrich, tenía su taller en un lugar privilegiado, junto a la Catedral de Burgos, que en aquella época distaba bastante de su configuración actual, falta de su majestuoso cimborrio, que hasta casi un siglo después (1567), no completaría el maestro Juan de Vallejo, tras un espectacular (y ruidoso) hundimiento del cimborrio original de Juan de Colonia. En aquella época, el dinero atraído por el comercio de la apreciada lana merina de Castilla provocaba estas epopeyas.

Más de cinco siglos después de la primera edición de La Celestina, en julio de 2010 se inauguraba en Burgos el Museo dedicado al impresor de la Tragicomedia, a cargo del codirector de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga, quien curiosamente, sólo una semana antes también se vestía de largo para inaugurar el MEH (Museo de la Evolución Humana), en la otra orilla del río Arlanzón. Se trata de una iniciativa privada de Juan José García y de Pablo Molinero, propietarios de la Editorial Siloé, especializada en facsímiles de incunables y ‘libros raros’, que han querido devolver a su ciudad el esplendor con que ésta brillaba al principio del Renacimiento.
El Museo se estructura en un estrecho edificio de cuatro plantas, en el que se pasa del origen del libro (cuarta planta), a la Edad Media iluminada con sus códices (tercera planta), el universo Gutenberg tras la invención de la imprenta (segunda planta); para finalizar con los libros de los siglos XIX y XX (primera planta), concluyendo con el aserto de Jorge Luis Borges de que «de todos los instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro, pues todos representan extensiones de su cuerpo excepto el libro, que es una extensión de su memoria e imaginación». La oferta del Museo la completa una espléndida colección de incunables y de libros profusamente ilustrados, que harán las delicias de los bibliófilos más exigentes. Por cierto, a alguien se le olvidó colocar un ejemplar de La Celestina entre la colección, si Fadrique levantara la cabeza y viera todo lo que se ha publicado desde entonces, tal vez le rechinarían los dientes, quizá por envidia, quizá por resignación.

Datos del Museo:
Ubicado en Travesía del Mercado, 3  (junto a la Plaza Mayor), en Burgos
Tel. 947 252930  www.museofadriquedebasilea.com
Abierto de martes a domingo, de 10.30 a 14 h y de 17 a 20.30 h.
Entrada: 2,5 €. Libre para los visitantes de la Catedral.

martes, 22 de enero de 2013

Museo del Ejército de Burgos

Uno de los museos más desconocidos de la capital burgalesa es el Museo Histórico Militar, ubicado en el acuartelamiento Diego Porcelos, la antigua Academia de Ingenieros. Visitar un museo militar y no ver pistolas o cañones, es como salir a cazar con una honda, así que quitémonos los tabúes antimilitaristas, y recordemos que hasta el año 2000 el servicio militar fue obligatorio en España. Servidor también pasó por el aro: cuarto del 95.

Inaugurado en 1987, el Museo Militar posee el atractivo de contar con pocas visitas, lo que nos permite contemplarlo a nuestras anchas –siempre y cuando ningún colegio se cruce en nuestro camino-. Las maquetas de cuarteles y fortificaciones, y el pasillo de miniaturas, donde se recoge una colección de 5128 soldaditos de plomo, hacen las delicias de los más pequeños, mientras que los aficionados a la Historia castrense, encontrarán numerosas banderas y uniformes de los gloriosos ejércitos españoles, junto a condecoraciones, material de transmisiones, todo tipo de armas y cañones, muchos cañones.


No faltan los retratos de los generales golpistas Franco, Mola y Yagüe, que tuvieron en esta ciudad su Capitanía General durante la Guerra Civil, y precisamente una de las piezas más curiosas es el parte final de la Guerra, emitido desde Radio Castilla de Burgos en 1939, grabado sobre un trozo de cañón de hierro fundido. No faltan tampoco recuerdos de la contienda, como banderas de ambos ejércitos, una de ellas «cogida» al Batallón republicano 229 durante la toma de Teruel.

También uno de los fondos más pintorescos del museo, es el bombo desde el que salían las bolas que representaban el destino de los reclutas, en los famosos sorteos de las quintas, realizados en Burgos por tratarse de la antigua capital de la Región Pirenaica Occidental. También emociona ver viejos aparatos de señales como un heliógrafo de principio del siglo XX, formado por tres espejos basculantes, para hacer señales de sol; técnicas primitivas que explican el desastre del 98, o el alto coste de la aventura africanista.
En la armería, uno de los modelos más curiosos es una pistola eibarresa Joloar, que se podía montar con una sola mano, especialmente diseñada para mancos, ¿para quién si no?
Datos: El Museo Militar de Burgos se encuentra en el Acuartelamiento «Diego Porcelos», Glorieta de Logroño, en Burgos. Tel. 947 285363. mmilbur@et.mde.es
Horario de martes a sábado de 9.30 a 13.30 h.
Entrada: gratuita. Muy recomendable.